La prueba del VPH

¿Para qué hacer la prueba para detectar el VPH?

Actualmente el cáncer de cuello de útero es el segundo tipo de cáncer más común entre las mujeres y afecta cada año a casi 500.000 mujeres en todo el mundo, de las cuales 275.000 fallecen. En España, aproximadamente 2.100 mujeres desarrollan cada año cáncer de cuello de útero y cerca de 740 fallecen a consecuencia del mismo. En los países en vías de desarrollo, el cáncer de cuello de útero acaba anualmente con la vida de aproximadamente 200.000 mujeres.

El cáncer se puede tratar o evitar con mayor eficacia si la lesión cervical se detecta a tiempo. En la actualidad se considera que el virus del papiloma humano (VPH) es la principal causa del cáncer y de las lesiones cervicales. Se han identificado más de 150 tipos del VPH, de los cuales aproximadamente 30 afectan al área genital. Los tipos del VPH genital se clasifican como "bajo riesgo", que pueden provocar verrugas genitales, o "alto riesgo", que están vinculados al cáncer y a CIN 2/3. Visite nuestra sección sobre los tipos genitales de VPH para obtener más información.

El VPH se puede descubrir con precisión realizando una prueba basada en el ADN. La prueba del VPH tiene un papel crucial en el cribado del cáncer de cuello de útero en mujeres de más de 35 años, ya que a esta edad tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de cuello de útero. Si la citología permite descubrir habitualmente los cambios celulares que se desarrollan como consecuencia de la enfermedad, la prueba del VPH de alto riesgo descubre la "huella" genética de los virus que causan cáncer y CIN 2/3. Afortunadamente, muchas mujeres que tienen el virus lo eliminan por sí mismas; solamente las mujeres en las que se produce una infección persistente por el VPH de alto riesgo tienen riesgo de desarrollar cáncer o CIN 2/3. El descubrimiento precoz de la lesión cervical de grado alto y un seguimiento adecuado de las mujeres infectadas con el VPH pueden evitar la gran mayoría de los cánceres de cuello de útero invasivos.